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domingo, 23 de abril de 2017

Mis novelas

 

      ¿Hola? Si queda algún lector o lectora del blog por aquí, os diré que este último parón se debe a que se me estropeó el ordenador el pasado mes de diciembre y aún no me he comprado otro… Con esto os quiero decir que la sequía perdurará hasta que adquiera uno nuevo. Sin embargo, me las he apañado para publicar esta entrada en honor al día del libro.

     Si recordáis, en años anteriores “celebré” el día del libro con una sección llamada “la recomendadora de libros” y valoré publicar la tercera entrega en esta ocasión, pero también tenía pendiente hablaros de mis propias novelas y me parece que no hay tema más adecuado que este para la entrada del día del libro.

     Os confesé en la primera entrada de este blog mi atracción por la escritura, curiosamente, ahí os comentaba que este interés lo había canalizado a través de cuentos, cartas, diarios… pero no mencionaba las novelas; y es que el tema novela se merece capítulo aparte.

     Las novelas suponen un salto de categoría porque representan un reto mayor y una complejidad incomparable con respecto a lo que pueda suponer el hecho de decir: hay tal o cual noticia de actualidad voy a escribir mi opinión. Para escribir una historia hay que tener un tema, saber cómo desarrollarlo, pensar en un final que dé sentido a todo y que esté a la altura de lo anterior y por último tener (o buscar) toda la información sobre los detalles de lo que explicas que den la coherencia.

     Ideas (temas) muchas, infinitas. Para esto no tengo problema, me van asaltando por la calle. Lo complicado está en lo siguiente: el desarrollo. Ser capaz de elaborar toda una historia con el suficiente empaque a partir de una idea sencilla.

     Los primeros temas que me vinieron a la mente, hace ya muchos años, intenté llevarlos al papel pero se quedaron en unos primeros pocos capítulos estériles. Dados estos antecedentes, cuando me asaltó otra idea en 2008 (Un sueño de papel), pensé que iba a ocurrir lo mismo, que iba a quedar en agua de borrajas. Por ese motivo, para justificarme ante mí misma que no iba a ser una pérdida de tiempo, empecé a escribirlo en inglés. De ese modo aprovechaba para aprender un poco. Creo recordar que fue tras el cuarto capítulo cuando me di cuenta de que aquello iba para adelante y que el hecho de escribirlo en inglés me estaba limitando para expresar todo lo que quería. De modo que traduje lo que llevaba escrito y continué hasta terminarla, aproximadamente doce meses después.

    Una vez terminada, contacté con algunas editoriales, tentativa que no fructificó. Bueno, en algún caso me propusieron afrontar parte de los costes pero no es lo que me interesaba. Entiendo que haya personas que su meta, por encima de todo, sea publicar porque quieren hacer (o intentar) carrera con esto. Yo no. Escribo porque me gusta, cuando me apetece y si tengo algo que contar. No pretendo nada con ello más que mi propio deleite. Solo quería que saliera a la luz si alguien pensaba que era lo suficientemente bueno para salir a la luz, de lo contrario, no tenía ningún problema en que se quedara en mi cajón.

     El caso es que en febrero del año pasado recibí un correo electrónico del Rincón de Novela Romántica de B de Books (sello digital de Ediciones B) donde me comentaban que dado que mi novela había alcanzado la última ronda del Certamen de Novela Romántica Vergara-RNR de unos años anteriores, cuando yo lo había enviado, querían hacerme una propuesta para su publicación en formato digital. Sobra decir que acepté sin pensármelo dos veces. Y aprovecho esta entrada para agradecérselo.  

     Entre los meses de julio de 2014 y febrero de 2015 escribí una segunda novela (El bote de espinas). Tras ver publicada la primera con B de Books en agosto de 2016, les comenté directamente que tenía una segunda. La valoraron y también accedieron a publicarla. Esta segunda vio la luz en febrero de 2017.

     Y esta es mi experiencia. No tengo ninguna otra historia en el cajón ni nada entre manos. Estas dos las escribí porque eran el tipo de historia que me hubiera gustado encontrar como lectora en ese momento. Me encantó escribirlas, disfruté infinito y si alguien se anima a leerlas, espero que también os gusten. Tenéis la información para conseguirlas en el blog, en la columna de la derecha.

lunes, 13 de agosto de 2012

El origen de la quiniela

     Aunque lo parezca, ESCALERAS Y TOBOGANES no está de vacaciones, así que vamos con una entrada fresquita que nos saque del período de sequía en este día caluroso de agosto.

     Aunque no te guste el fútbol; aunque lo único que te venga a la mente cuando escuchas "los pajaritos" sea la canción de María Jesús y su acordeón y piensas que se están quedando contigo cuando te dicen que es el nombre de un estadio; aunque que no sepas reconocer un fuera de juego o que la única "pared" que conozcas sea la de tu casa, tú has hecho una quiniela alguna vez en tu vida. Por probar suerte, a medias con amigos, al azar o teniendo en cuenta qué equipo jugaba en casa y qué jugadores lesionados había, pero marcaste el uno-equis-dos.

     Y es que este juego de azar es muy famoso hoy en día y recauda miles de euros. Sin embargo, quizás lo que no sepas es que su origen se remonta a 1929 y que nació en Santander. Más concretamente, en una bar de la calle Alta.

    Existía un bar llamado Callealtera en el que se reunía un grupo de amigos que hacía pronósticos sobre los partidos y a uno de ellos se le ocurrió confeccionar una tabla con casilleros donde anotaban los posibles resultados y cada uno pagaba una peseta. La voz corrió y cada vez participaba más gente, por lo que nombraron a tres personas para crear una comisión que se encargaba de clasificar todas las papeletas; trabajo que realizaban siempre de cara al público y que les podía llevar hasta 12 horas.  


    Esta versión santanderina de la quiniela comenzó a cotizar a hacienda en 1931 y duró hasta 1936 cuando fueron prohibidas por el Estado ya que, al parecer, el juego se propagó por muchas ciudades y no de forma muy rigurosa.

     La quiniela se reestableció en 1946 y es aquí cuando sitúan su origen oficial. De hecho, el año pasado se celebró su 65º aniversario. Sin embargo, parece que su nombre lo tomó de los inicios cántabros ya que en esa época, la División de Honor solo contaba con 10 equipos, lo que significa que se jugaban 5 partidos cada jornada, de ahí el prefijo “quin”; puesto que 1946 la liga contaba con 14 equipos. 


sábado, 26 de mayo de 2012

Viento sur


En la costa cantábrica somos buenos conocedores de la peculiaridad que tiene el viento sur; sabemos que afecta al estado de ánimo, que puede levantar dolor de cabeza y que cuando sopla, en los edificios del Paseo Pereda hay que entrar por la calle de atrás; pero, ¿qué hace tan especial al viento sur?


Este fenómeno no es exclusivo del norte de España, sino que se da en todo el mundo. Así, en Cataluña su equivalente es el "Poniente", en Argentina el "Zonda", en California el "Santa Ana", en Italia el "Sirocco" y en Suiza el "Föhn", por ejemplo. Aunque en muchos sitios se le conoce simplemente de forma coloquial como "el viento de brujas" o "vientos locos".   

Con este tipo de viento lo que sucede es el llamado efecto Foehn, que se caracteriza por lo siguiente: una masa de aire húmeda y fría choca con una cordillera, produciendo precipitaciones en la ladera de barlovento. Posteriormente, cuando esta masa desciende por las laderas de sotavento, se convierte en una masa de aire seco y comprimido, produciendo una fuerte evaporación y disipación de las nubes. Este viento recalentado y deshidratado, desciende hacia el fondo de los valles provocando una elevación brusca de la temperatura de más de 10 grados en pocas horas y de 15 a 25 grados en dos días.


Cuando se produce el efecto Foehn, se ha demostrado científicamente que la gente está más irritable, es más frecuente el insomnio y el dolor de cabeza. Aumenta el número de peleas, suicidios, homicidios y accidentes de tráfico. Algunos profesionales posponen tareas o decisiones importantes que deben realizar hasta una vez pasado el viento, como en los hospitales de Tirol, donde posponen las operaciones más delicadas.

Para mí, lo más llamativo ha sido conocer que en Suiza, el hecho de cometer ciertos delitos bajo este fenómeno meteorológico, está contemplado por la legislación como un atenuante. 

domingo, 15 de enero de 2012

Proyecto Carlos

El llamado "proyecto Carlos" es un proyecto cultural de Santander que forma parte de la programación de "desvelarte" y que consiste en convertir una señal de tráfico reciclada en un soporte sobre el que seis artistas nacionales plasman sus creaciones. Arrancó el pasado mes de noviembre y, desde entonces, hemos podido ver en dichas señales de tráfico frases como: “os echo mucho de menos” o “si eres culpable estás muerto”.


Sin embargo, la polémica ha saltado con una frase de un grupo mítico de rock de este país que dice “mucha policía, poca diversión”. Y es que los mentados se han sentido ofendidos y, tal es así, que la Asociación de la Policía Local de Cantabria dio una rueda de prensa para pedir la retirada inmediata de dicha manifestación artística y la cabeza del responsable último del asunto, que no es otro que el concejal de cultura del ayuntamiento de Santander, César Torrellas. Alegaban que es una ofensa y una falta de respeto tanto para la policía como institución como para cada uno de los profesionales que la forman. Torrellas recogió el guante y salió a defenderse respaldado por la Asociación Cántabra de Empresas de Artes Escénicas. Al final, la obra de arte se ha retirado cuando estaba previsto y, como no se podía esperar de otra manera, Torrellas no ha dimitido.

Este suceso de la vida cultural-política municipal se podría catalogar de simple anécdota por lo irrelevante e intrascendental de la misma; no obstante, me llama mucho la atención todo el bombo y platillo que le ha dado la prensa y, ya puestos, me gustaría comentar el episodio.

En primer lugar, quiero decir que el hecho de que estas muestras creativas se denominen arte me parece, cuanto menos, pretencioso. No soy ninguna experta en la materia y no me gusta ofender a nadie pero, desde luego, yo por arte tengo entendido otro tipo de cosas. Poner unas frases más o menos ingeniosas en una señal urbana que sirve para dar indicaciones me parece una absurdez. Además, el sitio en el que se colocaron (una rotonda) me parece el menos indicado, ya que creo que puede distraer a los conductores. Si por añadidura, esto está sufragado con dinero público, creo que está totalmente de más.

En segundo lugar, y centrándonos en la polémica de “mucha policía poca diversión”; tengo que decir que me parece una pataleta infantil que la policía salga a pedir responsabilidades políticas por dicha frase. No entiendo que se les falte al respeto con ella, pero aunque así fuera, no deberían entrar en polémicas estériles ya que se presupone que tienen cosas mucho más importantes de las que ocuparse.

     En tercer lugar, estoy de acuerdo en que César Torrellas tiene que dimitir, pero no por permitir que unos artistas pongan la frase de Eskorbuto en la vía pública, sino por estar cobrando un sueldo de unos 3000 euros al mes de todos los santanderinos y tener el capítulo de cultura de esta ciudad como lavado con ariel.

     Y en cuarto y último lugar, y aprovechando que estoy haciendo muchos amigos con este post, no quiero dejar pasar la oportunidad de meterle también el dedo en el ojo al Diario montañés. Desde que la policía local dio la rueda de prensa hablando de esta historia, han salido casi todos los días con noticias sobre ella y dedicándolas mucho espacio cuando no deja de ser una mera anécdota que se merece una reseña en un cuadrante inferior, como mucho. Y mientras tanto, eluden contarnos los recortes que hace nuestro gobierno regional en ayuda a la dependencia, en educación, en atención a las mujeres maltratadas, en el Consejo de la Juventud… por ejemplo.

sábado, 29 de octubre de 2011

Centro Botín

    El otro día en clase de francés estuvimos haciendo un ejercicio de conversación en el que teníamos que contar cuál es nuestro lugar favorito (un parque, una plaza, una playa, etc.) y a raíz de eso surgió la cuestión del centro Botín que se quiere construir en Santander. La profesora propuso hacer un debate sobre el tema y, para empezar, pidió que dijéramos si estábamos a favor o en contra del mismo; dándose la circunstancia de que todo el mundo (unas veinte personas) dijo estar en contra.

    Supongo que todos estaréis más o menos al tanto de este asunto: Botín quiere hacer un edificio en Santander cuyo diseño ya ha sido hecho por un arquitecto de renombre. Dicho edificio estaría dotado principalmente de contenido cultural y se quiere emplazar en la bahía de Santander, lo cual requiere el cambio de ubicación de la grúa de piedra. La intención es que este edificio se convierta en un emblema y en un reclamo de la ciudad.


A parte de esto, yo no sé mucho más porque no he seguido de cerca la noticia y, por tanto, no sé las cosas que han ido pasando al respecto más que de una manera muy superficial. Sin embargo, es obvio que el problema es que no ha habido un debate público. Botín propuso y el alcalde dispuso. A los ciudadanos de Santander nadie les ha pedido su opinión. Y muchos santanderinos opinan que no quieren un mostrenco de edificio en mitad de la bahía.

Personalmente, lo tengo claro: centro Botín sí, pero no ahí. En primer lugar, me viene a la cabeza una cosa que se llama "ley de costas"; no conozco los detalles de esta ley pero básicamente su objetivo es preservar la costa e impedir que se construya en ella. Si tú o yo queremos hacernos una casa, o si tenemos una entidad y queremos construir una sede cerca de una playa no nos van a dejar, conque mucho menos podremos hacerla en plena bahía de Santander; entonces,  ¿por qué este señor sí puede? Porque tiene dinero. En segundo lugar, me sorprende la doble moral de los dirigentes de esta bendita ciudad. No hace tanto tiempo que emprendieron una campaña contra los molinos de viento (con la importancia que tienen tanto a nivel económico como medioambiental) porque decían que causaban impacto visual y que iban a dañar la belleza del paisaje natural que posee la bahía de Santander (teniendo en cuenta que era falso que se fuesen a ver desde la bahía) y ahora parece que se han olvidado de lo que es el impacto visual; oye, que no han oído ese concepto en su vida. Y por último, tenemos al señor Botín. Está muy bien que quiera construir un centro de este tipo en Santander para dotarle de cultura (aunque eso también habrá que verlo) y que contribuya al turismo y demás; pero ninguno de estos es su principal objetivo. Este hombre tiene un negocio que se llama Banco Santander y lo que quiere hacer es "marca", para lo cual asocia el nombre de su negocio a ciertas cosas (fórmula 1, fundación Botín, etc.) y no creo yo que esté muy interesado en hacer ningún centro si no va a estar en el emplazamiento que él elija. 


    Aunque algunos lo crean, esto no es un cortijo; es una ciudad que pertenece a todos los ciudadanos. Todos lo que se haga debe ser atendiendo al beneficio de la mayoría y no atendiendo a intereses personalistas que compran voluntades extendiendo cheques.

sábado, 1 de octubre de 2011

Surf como asignatura

    Esta semana, los alumnos del instituto "Las llamas" que eligieron como optativa la nueva asignatura de "actividades acuáticas" han tenido su primera clase práctica de surf.

    Este centro es el primero en incorporar una asignatura de este tipo en su currículo y por eso se han hecho eco de esta noticia los medios locales y también algunos nacionales, incluyendo los informativos de televisión española


    Como algo novedoso que es, todo el mundo se ha lanzado a dar su opinión y las hay de todos los palos. Personalmente, no me parece mal. Por lo que tengo entendido, esta asignatura de actividades acuáticas se enmarca como educación física, es decir, se podría entender bien como una sustituta de la misma, o bien, como un cambio en sus contenidos.

    La educación física siempre ha tenido el sambenito de asignatura que no vale para nada y, echando mano de míticos estereotipos, a todos se nos viene a la cabeza el típico caso de alumno negado para el hicamiento de codos, que suspende todas las asignaturas excepto "gimnasia" y, viceversa, el clásico empollón abonado al sobresaliente que se le atraganta la educación física como la duodécima uva de nochevieja y le afea el expediente con un insuficiente. Sin embargo, con eso y con todo, yo creo que la educación física es importante mantenerla en los programas educativos y no solo por sus propios objetivos intrínsecos (enseñar la importancia de hacer ejercicio físico, cuidar la salud, etc.) que indudablemente tienen una gran importancia, sino porque rompen la rutina del alumno. El resto de asignaturas son de "papel y lápiz" y metidos en el aula. Cuando toca educación física los alumnos salen del aula, toman el aire, se mueven, se relacionan en un plano distinto con sus compañeros y yo creo que eso es muy beneficioso. 


    En tanto y cuanto la asignatura de actividades acuáticas coincide en estos aspectos con la tradicional asignatura de educación física, a mí me parece muy bien, pero voy más allá. En educación física se juega al bádminton, se hace el course navette, se pone a los chavales a dar vueltas al patio corriendo durante 20 minutos y a hacer abdominales; es decir, que solo hace falta introducir la petanca para hacerlo menos atractivo y desmotivante. Por eso, si en el instituto de "Las llamas" se han puesto a pensar en algo que tenga el mismo trasfondo y los mismos objetivos educativos que la tradicional asignatura de educación física, pero que sea algo que interese y atraiga a los chicos de hoy en día y lo han encontrado, solo cabe darles mi enhorabuena.

domingo, 31 de julio de 2011

Fiestas de Santander


    Estamos con los últimos coletazos de la llamada semana grande de Santander. Vamos, lo que viene siendo la celebración de las fiestas de la ciudad. Aquí celebramos la festividad de Santiago. A lo mejor algún lego en el asunto se piensa que celebramos la festividad de Santiago porque en esta ciudad tenemos los huesos del Santo y vienen en peregrinación de todas las partes del mundo o por algún otro motivo tan relevante como ese. Pero no. Qué va. Santiago no tiene nada que ver con nosotros, si nuestros patrones son San Emeterio y San Celedonio, pero en esta ciudad se hacen las cosas así, ¿qué pasa?

    Fechas aparte, las fiestas de Santander nunca han sido un referente que atraiga a gente de fuera como pudiera ser el caso de Pamplona en San Fermín o similar. Aquí, lo tradicional eran las ferias, tirar unos fuegos artificiales el día D, lo innombrable que empieza por to y acaba por ros, y deje usted de contar. 

    Desde hace unos tres años el ayuntamiento vienen intentado reflotar el asunto –evidentemente, bajo su criterio casposo y haciéndolo a medida del sector más tradicional y conservador de esta ciudad– y para ello ha copiado ideas que funcionan en otras ciudades como el tema de las casetas. Es cierto que le dan vidilla a la ciudad porque hay mucha gente por la calle pero no entiendo el furor que causan. No sé si no os habréis enterado, pero en este país tenemos un bar en cada esquina, abren los 365 días del año, los hay para todos los gustos y en muchos de ellos te pides un algo para beber y la tapa te la ponen gratis. Los pinchos de las casetas me parecen una pijada digna de esta ciudad y, repito, no sé qué le ve la gente. 


    Me estoy enrollando un poco hablando de las casetas y demás porque esta entrada venía motivada porque he ido a uno de los conciertos de la campa de la Magdalena. El tema de los conciertos es otro de los pilares de ocio de las fiestas. Solo hace falta girar el cuello y mirar de izquierda a derecha (Asturias y País Vasco) para sonrojarnos de lo que tenemos aquí. Creo que nunca jamás ha pisado esta tierra un grupo/cantante de primer nivel mundial y me da igual de qué estilo musical estemos hablando. Aquí traemos a Raphael cobrando las entradas a 30 euros –sin comentarios–, Sergio Dalma, que tuvo su momento de gloria hace 15 años y todo en esa línea. 

    Para asistir a alguno de estos conciertos se puede comprar la entrada del concierto que te interese, sin más; también existe el abono que te permite ir a todos los conciertos y luego está el pase VIP. El pase VIP también se compra para un solo concierto, cuesta 95 euros e incluye una zona especial de bar con barra libre, se supone que los VIPs pueden acercarse a los artistas en esta zona y luego tienen un sitio privilegiado en el concierto. No sé si esto de los VIPs se da en más sitios (si alguien tiene información al respecto…) o es una cosa exclusiva de aquí, pero sea como fuere, me parece lamentable. Siempre creando clases y privilegios en función del dinero. En fin, qué asquito. 


lunes, 23 de mayo de 2011

Resaca postelectoral

    Ayer fue la primera vez que ejercí de interventora en una mesa electoral, concretamente, fue en el centro cívico de la calle alta. Una experiencia como otra cualquiera.

                                                                               
    Todo el tinglado empieza a las 8:00 a.m. con la constitución de la mesa, que se abre a las 9:00 a.m. de forma ininterrumpida hasta las 8:00 p.m. Aunque son muchas horas, no se hace tan pesado como se pueda pensar porque es un goteo continuo de gente (dependiendo de la hora de la que estemos hablando, cámbiense la palabra goteo por riada) y se pasa rápido. Yo me llevé un libro para leer de por si acaso pero en ningún momento llegué a plantearme ni sacarlo del bolso. Lo verdaderamente tedioso empieza a partir de las 8:00 p.m. Primero, se introduce el voto por correo, después votan los miembros de la mesa e interventores, a continuación se sacan las papeletas de las elecciones locales y se cuentan (657 en mi mesa) rezando para que la cuenta cuadre a la primera (no cayó esa breva). Después, ídem con las autonómicas y, al final, lo peor de todo: rellenar las actas. Hora de salida: 11:30 p.m. aprox. Una vez finalizado todo, fui a la sede del partido a entregar la documentación, a ver a los compañeros y a lamerme las heridas. Hora de llegada a casa: 1:00 a.m.

    Desde el primer momento ya vi que el perfil de votante que desfilaba por mi mesa era pepero total, y ya les dije a mis compañeros: yo en las próximas elecciones me voy a otro colegio electoral porque aquí el recuento va a ser muy deprimente. Hablando del electorado, no voy a desaprovechar la ocasión de reseñar algo que me llamó la atención en grado superlativo. Hay cantidad de gente que va allí y no sabe muy bien a qué. Mucha gente mayor que trae en la mano el sobre de propaganda que los partidos envían a casa con la intención de meter eso en la urna (varios casos, todos del PP). No saben que son dos votaciones diferentes, con dos sobres diferentes. No saben si es para elegir concejales, diputados regionales o nacionales, senadores, papas o reyes. También, muchísima gente que lleva a familiares muy mayores o a personas deficientes y con retrasos severos que no saben lo que están haciendo. Muchos que casi no ven, que no pueden andar ni meter el voto en la urna, los llevan allí arrastras si es preciso y no les quitan ojo hasta que meten el sobrecito. No sé a ciencia cierta a quién votan pero me lo puedo imaginar. Me parece bochornoso. Digo más, lo tildo casi de fraudulento. Para mí, eso no es un voto responsable ni representativo.

    Mis sospechas se confirmaron cuando empezamos el escrutinio; las papeletas del pepé eran como los mosquitos en verano: salían por todas partes. Yo pensaba que era una cosa "normal" de ese distrito, pero no. Ya me fueron informando de que la situación era parecida por todos los rincones de Cantabria y las peores sospechas se cernían como nubarrones negros cuando estábamos redactando las actas. La noticia ya la sabíamos antes de llegar a la sede: el partido popular se hacía con la mayoría absoluta en el Parlamento de Cantabria. Además de eso, en Santander, bajábamos a cinco concejales, en Camargo (después de más de 20 años de gobierno socialista) los conservadores sacan mayoría absoluta. También ganan en Torrelavega, feudo socialista desde siempre, ganan en Castro, en Cartes, en Bezana, Astillero…: hecatombe. Y no solo en Cantabria, el panorama nacional es el mismo.

    ¿Y ahora qué? Ahora la gente va a tener lo que se merece, lo que ha votado. En Cantabria, ya nos podemos olvidar de que nuestros mayores y/o dependientes estén cuidados con un mínimo coste: adiós a la ley de dependencia y adiós a las plazas concertadas en residencias. Y si vamos a tener que hacer grandes desembolsos o invertir nuestro propio tiempo para no dejar a esta gente desatendida, también lo vamos a hacer con nuestros niños: no van a poner más aulas de dos años (espérense a ver si mantienen las que hay) ni por supuesto, van a crear las de un año ni guarderías municipales. La educación pública se va a desatender y va a ser paupérrima. Estudiar en la Universidad de Cantabria va a ser más caro y va a haber menos becas y ayudas para los estudiantes. No van a fomentar la investigación ni el desarrollo. No van a ampliar el PCTCan. No van a sentar las bases para que nuestra región sea pionera de eso ni de nada. No van a dar subvenciones a las asociaciones ni se van a interesar por colectivos necesitados. No van a apostar por la energía renovable (espérense a ver si nos ponen una nuclear aquí porque el futuro presidente le hace ojitos). La economía se basará en la especulación y en la explotación de los recursos, lo que creará empleos precarios y mal pagados. La sanidad será para echarse a llorar y dudo si empezaremos a pagar por ella de manera directa. La cultura y las propuestas de ocio brillarán por su ausencia. Las mujeres no tendrán facilidades para la conciliación. Tenemos unas de las cuentas públicas más saneadas del país pero nos van a endeudar hasta las cejas (sirva de ejemplo el ayuntamiento de Santander)

    Todo esas cosas y más que digo que no van a hacer sí las  hacía el Partido Socialista desde el Gobierno de Cantabria pero la gente se ha empeñado en convertir estas elecciones en un plebiscito de la situación nacional, cuando lo que había que votar era lo que se va hacer en nuestros pueblos y ciudades. Apuesto sobre seguro si digo que todos esos votantes peperos de nueva cuña (y los de siempre también) no se han leído los programas electorales ni han tenido en cuenta nada de lo que se ha hecho.

    Pero así lo han querido y así será. A ver si escarmientan en los cuatro negros años que tenemos por delante y se dan cuenta de que la derecha solo representa unos pocos, una minoría privilegiada que es para quien hace sus políticas y que no vela por nuestros intereses.

viernes, 25 de febrero de 2011

Bookcrossing

    Queridos amigos del blog, quiero haceros partícipes de mi entusiasmo porque he conseguido mi primer libro de bookcrossing.

    La verdad, es que no ha sido tan idílico como a mí me hubiera gustado; es decir, no me lo he encontrado en una cabina de teléfono en un frío y lluvioso día de invierno, en el que todo te está saliendo mal, se te acaba la batería del móvil y tienes que hacer una llamada, te metes en una cabina y mientras te peleas con el paraguas, el bolso y los guantes, te giras y, de repente, ves el libro como si él te hubiera encontrado a ti y no tú a él. Tampoco lo he encontrado sobre un banco en un atardecer primaveral paseando por un parque desierto bajo la luz crepuscular con el único sonido de la naturaleza alrededor y con una pequeña brisa que hace levantarse a las primeras páginas del libro. Pero como yo tenía muchas ganas de encontrarme un libro de bookcrossing y Mahoma no iba a la montaña, pues la montaña fue a Mahoma.

    Como sabéis por mi entrada de hace un par de días, en Santander, estamos en la semana de las letras y ayer a las ocho de la tarde, en la plaza del ayuntamiento, había una charla de bookcrossing y después liberaban unos cuantos libros, así que como no tenía nada mejor que hacer, allá que fui.

    En primer lugar, tengo que decir que la llamada "carpa de las letras", que está situada en la plaza del ayuntamiento, me parece paupérrima. Yo me había hecho a la idea de que sería bastante grande, como aquella que estuvo puesta durante meses para lo del PGOU, pero nada más lejos de la realidad. No sé calcular los metros cuadrados que puede tener, pero era una cosa mínima. En el interior, había sillas de plástico de jardín y los medios técnicos brillaban por su ausencia. Vamos, que en general, dejaba bastante que desear. El evento estaba a cargo de unas chicas que, estoy segura, ponen todo de su parte, pero con los medios que cuentan no pueden hacer mucho más. Si esto se hubiera hecho en un pueblo pequeño, de pocos habitantes y con escasos recursos, me hubiera parecido estupendo; pero es que estamos hablando de Santander, una capital de Comunidad Autónoma con 200.000 habitantes, y esta es su "semana de las letras", donde se supone que echan el resto y hacen todo a lo grande. Estoy segura de que la mayoría de los ciudadanos ni se han enterado de que se dan estas actividades durante estos días. Además, ¿por qué lo ponen ahora en febrero "en medio de la nada"? ¿Por qué no lo ponen en abril coincidiendo con la feria del libro? ¿Se han dado cuenta de que en Santander tenemos una biblioteca nueva y maravillosa donde se hacen un montón de actividades? ¿Por qué no han colaborado con ellos para hacer algo conjunto y en las estupendas instalaciones con las que cuenta? Es el primer año que se hace esto y quiero creer que irá a más, pero es muy triste pensar que es todo lo que tienen que ofrecernos. ¿Y esta ciudad quería ser capital cultural? Ya entiendo porqué la eliminaron a las primeras de cambio.

    A todo esto, el libro que me llevé se llama El club Dante escrito por Matthew Pearl. Le voy a dar un trato preferente y lo voy a colar hasta el primer puesto en mi lista de espera de libros para leer (tengo overbooking), después, no sé dónde lo dejaré libre de nuevo, ya os lo contaré…


martes, 22 de febrero de 2011

Semana de las letras

    Estamos en la semana de las letras en Santander. Esta iniciativa la ha puesto en marcha la fundación Santander Creativa y se plasma en una gran variedad de actividades dirigidas a públicos de todas las edades y que tendrán lugar en diferentes puntos de la ciudad. El objetivo es fomentar que los ciudadanos participen en temas relacionados con la literatura.

    Entre las actividades que se están llevando a cabo esta semana hay algunas tradicionales como: cuentacuentos para niños en distintas bibliotecas municipales, encuentros de estudiantes de secundaria con escritores en sus institutos y talleres abiertos a todos los públicos sobre creatividad y escritura, entre otros. Pero también hay otros eventos más "modernos" como el llamado comparte un poema con el que se insta a todos a compartir un poema a través de las redes sociales. También la poesía ha sido protagonista en el mercado de la esperanza donde ha habido lectura pública a la que se han sumado ciudadanos espontáneos según nos cuentan desde la propia fundación. Otra de las cosas que se van a hacer, va a ser bookcrossing en zonas cercanas a centros cívicos en diferentes fechas.

    El bookcrossing es una práctica que consiste en la "liberación" de libros en sitios públicos como parques, autobuses, cafeterías, etc. para que otra persona encuentre dicho libro, lo lea y una vez que lo haya leído lo vuelva a "liberar" a su vez; con lo que se convertiría el mundo en una biblioteca.

    Existe una página Web en que los practicantes de bookcrossing se pueden registrar. Ahí comentan los libros que han leído, cuentan dónde han encontrado un libro o dónde lo van a dejar. Cada libro de bookcrossing está perfectamente identificado y tiene su propia historia que se puede seguir a través de la Web. 


    Yo siempre he querido encontrarme un libro de bookcrossing, así que nada, a ver si ahora con la semana de las letras tengo más suerte.