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jueves, 2 de abril de 2015

Green Bank

Me ha dado otra vez por ver documentales y uno de los que he visto iba sobre la evolución del teléfono móvil (“La revolución del móvil”, Documentos TV) y de cómo este invento ha transformado nuestra forma de relacionarnos. Lo que más me llamó la atención es lo que quiero contar hoy aquí, un lugar donde no se puede usar el móvil.

No es una tribu perdida del Amazonas en la que la tecnología más desarrollada que se ha visto es la barbacoa, ni tampoco una secta tipo Amish que rechaza los adelantos por prescripción ideológica. No. Nada de eso. Es Green Bank, un pueblecito de Estados Unidos corriente y moliente con una característica que le hace especial en una época en la que, según el CIS (Carolina’s International Survey), el 95% de las personas no puede pasar sin su teléfono ni un solo día.

Ya os he contado el “qué”, ahora toca el “por qué”. Bien, pues en esta localidad no se puede usar teléfono móvil ni redes inalámbricas (como el wi-fi) porque hay aquí instalada una antena gigante (véase la imagen que acompaña al texto) que es un radio telescopio del Observatorio Astronómico encargado de la recogida de datos propios de una antena de estas características, como evidentemente todos ya sabemos que para eso tenemos estudios. Dado que las ondas de telefonía y las redes inalámbricas podrían interferir con el trabajo del radio telescopio, están prohibidas por ley.

Teniendo en cuenta las características especiales de este entorno, algunas personas que padecen hipersensibilidad electromagnética se han mudado a esta zona.

viernes, 12 de diciembre de 2014

Bebés a la carta






Una vez más, y ya he perdido la cuenta, escribo una entrada sobre un tema que ha surgido en clase de francés. Lo que solo era una excusa más para hacer unos ejercicios de comprensión y expresión oral, me ha dado pie a llegar hasta aquí.

En Estados Unidos existe una clínica de reproducción asistida que selecciona los embriones por sexo para que la familia tenga un hijo o una hija, según sea su deseo; por un módico precio que puede ser la calderilla que tengamos en el bolsillo, léase, unos veinte mil dólares.

En el corte que vimos, decían que estaban trabajando para poder elegir en el futuro otras características como el color de ojos. En una búsqueda rápida en Internet, he visto que esta noticia no es nueva, sino que ya repicaba hace cinco años; por lo tanto, a lo mejor, ya han conseguido meter en el menú el tono de piel y un pelo caoba con mechas californianas.

La cuestión es, ¿qué opináis de todo esto? ¿Inmoralidad, frivolidad, jugar a ser dioses, avance de la tecnología, avance de la sociedad…? Os voy a contar lo que opino yo, que para eso estoy escribiendo esta entrada.

Personalmente, estoy en contra. Es decir, yo no lo haría aunque tampoco sabría deciros exactamente porqué. Simplemente, no me gusta la idea, prefiero las cosas más “naturales” y “lo que tenga que ser, que sea”. Esto respecto a la elección del sexo, si entramos a valorar aspectos físicos, me parece frívolo, pero también me lo parecen los concursos de belleza infantiles, además de faltos de moralidad y sentido común, y ahí están.

Sin embargo, el hecho de que yo no lo quiera para mí no significa que no pueda entender que para algunas personas pueda ser muy importante tener una niña o un niño.

La tecnología existe y la familia lo paga, yo no soy nadie para decirle al vecino que no lo haga, y del mismo modo, tampoco creo que deba ser el estado el que decida esto por nosotros.

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Fish!

    Seattle, ciudad norteamericana conocida por ser la cuna del starbucks y testigo mudo del tórrido romance de los señores Grey, pero no solo eso, también tiene la pescadería más famosa del mundo, the pike place fish market, que recibe la visita de 10.000 personas al día (según wikipedia).

  Y por qué es tan famosa, os estaréis preguntando, para saber la respuesta nos tenemos que remontar al año 1986. En esa época, este establecimiento estaba al borde de la bancarrota y su dueño junto con el personal en una reunión con un asesor, decidieron no solo sacar el negocio adelante, sino también hacerlo mundialmente famoso. Y lo consiguieron adoptando una actitud particular y una curiosa forma de tratar a los clientes. Convirtieron su trabajo en algo divertido, jugando, lanzando el pescando y haciendo partícipe al público de esa actitud, asegurándose de que cada cliente disfrutara de la visita al mercado.    

   Años más tarde, en 1997 John Christensen, propietario del centro ChartHouse Learning, visitó el mercado y se dio cuenta del buen ambiente de trabajo que existía y de la satisfacción de los clientes. Decidió grabar un día de trabajo y cuando vio el vídeo, concluyó que la clave del éxito se basa en cuatro reglas básicas que bien pueden aplicarse tanto al trabajo como a la vida:

1. Estar presente: estar mental y emocionalmente presente para los demás.
2. Jugar: es más una actitud que una actividad. Permite demostrar entusiasmo y creatividad de forma natural.
3. Alegrarles el día: con simples gestos de agradecimiento y reconocimiento para hacer que los demás se sientan apreciados y valorados.
4. Elige tu actitud: elige tu actitud cada día.


     Estas cuatro pautas se han convertido en lo que se conoce como filosofía fish y han dado lugar a la creación de numerosos vídeos y libros.
    La filosofía fish ha sido adoptada por muchas empresas y adaptada a otros contextos, como por ejemplo, el escolar y el sanitario y, según parece, con éxitos tangibles que se han traducido en el aumento de la productividad y de los beneficios.  

jueves, 25 de agosto de 2011

Los anti-Nobel


    No sé si conoceréis lo premios anti-Nobel (en inglés Ig Nobel), yo lo escuché de pasada el otro día en la radio y decidí indagar un poco para saber de qué iba la historia y, como me ha parecido curiosa, os la cuento.

    Los anti-Nobel son una parodia estadounidense de los genuinos Nobel suecos y se otorgan anualmente a científicos de todo el mundo por diferentes investigaciones y hallazgos que en primer lugar, hacen reír y, después, pesar; tal y como reza su eslogan. En cualquier caso, no hay que dejarse llevar por lo irrisorio e irrelevante y pensar que todo es un "circo" porque los científicos son prestigiosos (hay algún caso de ganador de anti-Nobel y Nobel) y las investigaciones son rigurosas, cumpliendo con todas las garantías científicas.

    Los premios se entregan en una ceremonia que tiene lugar en la Universidad de Harvard presentada por verdaderos premios Nobel y en la que no falta el humor. Además de las categorías de los prestigiosos premios suecos (medicina, literatura, economía, etc.), estos tienen algunas propias, como salud pública e ingeniería.

Algunos premios anti-Nobel más curiosos de los últimos años:

  • En 2010 el anti-Nobel de la paz fue para Richard Stephens, John Atkins, y Andrew Kingston de la Universidad de Keele por confirmar que insultar alivia el dolor producido por un golpe.

  • En 2010 el anti-Nobel de la administración para Alessandro Pluchino, Andrea Rapisarda y Cesare Garofalo de la Universidad de Catania por demostrar matemáticamente que las organizaciones serían más eficientes si ascienden a personas de manera aleatoria.

  • En 2009 el anti-Nobel de veterinaria fue para Catherine Doyuglas y Peter Rowlinson, de la Universidad de Newcastle, por demostrar que un trato personalizado hacia las vacas puede resultar más rentable.

  • En 2009 el anti-Nobel de biología para científicos de la Universidad de Sagamihara por demostrar que se puede reducir la masa de los residuos orgánicos generados por un hogar utilizando una bacteria extraída de las heces del oso panda gigante.

  • En 2009 el anti-Nobel de salud pública fue para Elena N. Bodnar, Raphael C. Lee, y Sandra Marijan de Chicago, Illinois, por inventar un sujetador que, en caso de emergencia, puede convertirse rápidamente en un par de máscaras de gas, una para la portadora del sujetador, y otra para alguien próximo a ella.

  • En 2008 el anti-Nobel de medicina fue para el estadounidense Dan Ariely, por demostrar que la medicina falsa pero cara funciona mejor que la medicina falsa y barata.

  • En 2008 el anti-Nobel de economía fue para Geoffrey Millar, Joshua Tyber y Brent Jordan, de la Universidad de Nuevo México (EEUU), por descubrir que las ganancias de una bailarina de "striptease" dependen de su ciclo menstrual.  

       

viernes, 10 de junio de 2011

Alcohólicos Anónimos


    Todo el mundo ha oído hablar en mayor o menor medida de alcohólicos anónimos (AA). Conocemos cómo funciona sobretodo por películas, libros y series de televisión. Aquello de “hola, me llamo Fulanito y soy alcohólico” es la carta de presentación de esta comunidad en la ficción. Sin embargo, es de suponer que, como todo lo que se refleja en las historias inventadas, está sujeto a mitificación y errores de bulto más o menos pretendidos y por ello,  puede que nuestra percepción de estos grupos de ayuda se aleje bastante de cómo son en realidad.
                                                        
    ¿Y a santo de que viene hoy esto de Alcohólicos Anónimos? Os estaréis preguntando. Viene a santo de que hoy se cumplen 76 años desde su fundación. Arrancó en Akron (Estados Unidos) de la mano de un hombre de negocios llamado Will, quien llevaba una época alejado del alcohol y buscó a otro ex-alcohólico para compartir con él sus experiencias intentado, de este modo, superar un mal momento y evitar una recaída. Durante ese tiempo, se dio cuenta de que le era más sencillo mantenerse sobrio si intentaba ayudar a otras personas con su mismo problema para que no bebieran.

    En España, la historia de AA se remonta a 1955, cuando hay constancia de que un médico de Madrid se pone en contacto con Nueva York para solicitar información de los métodos de esta comunidad. Después, en 1970, cuando ya había grupos formados por toda la península, deciden estructurarse como asociación a nivel nacional.

    Alcohólicos Anónimos está presente en 150 países. En España hay unos 550 grupos, de los cuales, 12 están en Cantabria. 


    Las adicciones son un problema muy serio que en muchos casos no son entendidas como lo que son –enfermedades–. Algunas personas a las que les toca muy de lejos o a las que no les ha tocado nunca (ni siquiera de lejos) lo perciben todavía como se percibía antiguamente, como si la gente acaba cayendo en esas espirales por flaqueza de espíritu, dejadez o falta de moral. Nada más lejos de la realidad. Lo peligroso de las adicciones es que se trata de conductas que en una medida moderada se consideran normales y son cosas que todo el mundo hace. Las líneas entre la normalidad y el abuso son difusas y se sobrepasan sin que nadie se de cuenta y, finalmente, cuando se advierte de que existe una adicción, la situación ya es realmente dramática.

    Superar una adicción ya sea de alcohol, drogas, comida, sexo, compras… no es tarea sencilla. Hay diferentes terapias que tienen mayor o menor porcentaje de éxito. Pero sin duda, las mejores (en mi  opinión) son las que abarcan diferentes facetas de las personas. Desde mi punto de vista, encuentros con personas que han vivido o viven la misma situación son una parte básica de una rehabilitación, pero alguien que quiera dejar atrás una adicción no se puede apoyar solo en el pilar de una terapia de grupo donde se intercambian experiencias.