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sábado, 19 de noviembre de 2016

Margarita Landi

Siempre he escuchado referencias a El caso y por eso sabía que se trataba de un periódico de sucesos pero nada más. No fue hasta hace unos meses, gracias a la serie estrenada por Televisión Española, que he conocido algo más acerca de este semanario. En concreto, una de sus reporteras, Margarita Landi, me parece digna de reconocimiento.

Para contextualizar un poco, comenzamos con unos datos sobre El caso. Como adelantaba, fue una publicación de sucesos que salía con periodicidad semanal, en sus páginas se narraban las sórdidas historias de nuestro país: asesinatos, robos, secuestros, desapariciones… también historias paranormales y esoterismos varios esquivando la censura. El primer número se lanzó en 1952, fue una tirada de once mil quinientos ejemplares, que se convirtieron en doscientos mil solo dos años después. El récord estuvo en cuatrocientos mil periódicos cuando publicaron la crónica de uno de los casos con mayor repercusión, los crímenes de Jarabo en 1958. Ningún periódico español había alcanzado esa cifra de ventas.

Una de las cronistas de esta publicación fue Margarita Landi. Se subió al barco dos años después de su apertura y le dedicó veintiséis años de su vida, aunque acabó en ella por uno de esos caprichos del destino.

   En realidad, Margarita había estudiado enfermería pero nunca pudo ejercer porque consiguió su título durante la II República y, por lo tanto, fue revocado por la Ley de Responsabilidades Políticas de 1940, de modo que intentó buscarse las alubias por otro lado. Como en su familia había antecedentes en el mundo del periodismo, envió cartas de recomendación a diferentes publicaciones pero obtuvo la negativa por respuesta, principalmente porque en esa época y en ese mundo solo se concebía que una mujer se postulase para un puesto de secretaria. Con tesón e insistencia acabó metiendo un pie en el sector creando crucigramas y posteriormente como cronista de alta sociedad y moda.

Hasta que recaló en El Caso y se forjó su imagen característica. La periodista de sucesos rubia, con la eterna pipa en la boca, su pistola y su coche descapotable con el que conseguía llegar antes que la policía a las escenas de los crímenes.

Se dice que tenía muy buena intuición y que se le dio bien aquello de deducir, sacar información a los testigos y resolver intrigas. Se llegó a diplomar en criminología. Tenía buena sintonía con la policía, le dejaban presenciar interrogatorios y le dieron el sobrenombre de subinspector Pedrito. Se dice que sus crónicas eran asépticas sin caer en detalles morbosos.

Tras el cierre de El caso, continuó publicando con otras firmas y también colaboró en diferentes programas de televisión donde contaba su experiencia con los casos más sonados.

Hoy es el nonagésimo octavo aniversario de su nacimiento.

domingo, 31 de mayo de 2015

Pitos


    Imaginad las riadas que ocurren de cuando en cuando: lluvias torrenciales y ríos desbordados que inundan las casas bajas de los pueblos y los locales comerciales. Bien, teniendo esta imagen en mente, os planteo la siguiente pregunta: ¿creéis que una persona cuya casa está en estas condiciones se va a preocupar de un grifo que gotea? El sentido común nos dice que no. No obstante, eso es exactamente lo que estamos haciendo respecto a la pitada al himno nacional ocurrida durante el partido de final de copa: preocuparnos por un grifo que gotea en el baño cuando nuestro salón es la extensión de las marismas de Santoña.

    No me entendáis mal. Con mi ejemplo ilustrativo no quiero decir que haya asuntos más importantes con los que llenar telediarios y tertulias radiofónicas (que por supuesto, los hay) sino que me refiero a que dentro de este mismo tema, los pitos son lo de menos; sin embargo, es de ellos de lo que se habla olvidándonos del problema de base.

    Y es que, en mi opinión, no se afronta este debate de la manera correcta. Solo oigo las posturas a favor: libertad de expresión, derecho al independentismo,…; y posturas en contra: ofensa a los símbolos de la nación, falta de respeto al rey,… Para mí, este debate es superficial, simplista y estéril, ninguna parte va a convencer a la contraria con sus argumentos y, desde luego, no aborda el problema de raíz. Es justamente esto lo que se debería hacer, preguntarse por qué ocurre en lugar de apresurarse a emitir comunicados anunciando sanciones. Hay que empezar a plantearse por qué una parte de la ciudadanía no se siente parte de este país.

    A lo mejor, es porque han visto cómo sus señas de identidad y rasgos culturales se han visto históricamente prohibidos, asfixiados. Quizá es porque sufren un gobierno centralista que hace oídos sordos a sus reivindicaciones. Tal vez es porque padecen políticos irresponsables y mediocres, nacionalistas amantes de diferentes banderas (léase: nacionalistas respecto a España y nacionalistas respecto a las CCAA) que lo único a lo que se han dedicado es a fomentar las diferencias, a ensanchar las brechas y a hacer apología del odio. Puede que tenga algo que ver el hecho de tener un rey impuesto, el hecho de que un 60% de la población (y subiendo) no ha tenido oportunidad de votar la Constitución. Si la gente está faltando al respeto a los símbolos de una nación a lo mejor es que la nación no está cumpliendo con esa gente. Esto es lo que debería preocuparnos a todos. 

    Por lo tanto, menos abrirse las carnes por la quema de banderas y las pitadas a himnos y más construir puentes, fomentar la convivencia, resaltar que las diferencias enriquecen, mirar por el bien común. Y cuando tengamos eso, no será nada difícil encontrar símbolos que nos representen a la mayoría y de los que todos nos sintamos orgullosos.

miércoles, 3 de abril de 2013

Horas y horarios


No. No es lo que parece. Aún no he abandonado el blog a su suerte. Lo que ocurre es que he dejado que el mes de marzo cogiera vacaciones. Y dicho esto, vamos a meternos en harina.
Os habréis dado cuenta de que hay días mundiales de todo, hasta tal punto que no va haber días suficientes en el año para concienciarnos de todos los temas y habrá que celebrar una cosa los años pares y otra los años impares para que el Día Mundial del Orgasmo Femenino no eclipse al Día Mundial de la Prevención del Suicidio; dicho así, a bote pronto, porque no sé si los dos son en la misma fecha. Y al igual que días mundiales, también percibo que existen asociaciones en defensa de cualquier cosa que podáis imaginar; tal es así, que hoy he descubierto la Asociación para la Racionalización de los Horarios Españoles (ARHOE).
No es mi intención presentar dicha asociación y sus reivindicaciones en tono de mofa, ni mucho menos, pero no puedo ocultar que me ha sorprendido su existencia y que me han resultado más que curiosos sus objetivos. De modo que yo me voy a limitar a compartir con vosotros mis averiguaciones y os dejo a vuestro libre albedrío decidir si los miembros de esta asociación son personas que tienen demasiado tiempo libre o si realmente están invirtiendo sus esfuerzos en algo que merece la pena.
Como decía, la ARHOE reivindica que España adapte sus relojes a su situación geográfica. Desde el 2 de mayo de 1942 nos regimos por la franja horaria de Berlín. Los que tenéis los circuitos neuronales en permanente actividad, no habréis pasado por alto que ese año pertenece a la dictadura. Sí amiguitos, fue Franco el que adelantó nuestros relojes para estar en hora con Alemania y sus territorios ocupados. Es como en las películas de aventuras, que antes de iniciar una hazaña, los personajes sincronizan sus relojes. Me imagino a Franco y a Hitler en plan “sincronicemos los relojes. 6 horas, 20 minutos, 45 segundos. A las 6:30:00, invadimos Rusia”.
Idas de olla a parte, España debería regir su hora por el meridiano de Greenwich, es decir, deberíamos tener la misma hora que Portugal (una hora menos). Tened en cuenta que, el momento en el que el sol está más alto en el cielo debería corresponder aproximadamente a las 12:00 pm y, hoy en día, en ese momento, nuestros relojes marcan las 13:30h más o menos. 

Además de la petición de volver a regirnos por el meridiano de Greenwich para poner en hora nuestros relojes, la ARHOE también reivindica un cambio de hábitos que nos permita aprovechar mejor nuestro preciado tiempo. Aboga por la modificación y flexibilización de los horarios de trabajo para conseguir una mejor productividad y la ansiada conciliación de la vida laboral y familiar. En su página web podéis leer y apoyar su manifiesto que recoge aspectos como estos:
-         La puntualidad ha de ser un principio ético que guíe nuestra conducta.
-     Las jornadas laborales prolongadas perjudican la calidad de vida de los empleados y no son rentables para las empresas.
-      La radio, la televisión y los espectáculos deben ajustar su programación a unos horarios racionales.
Sin duda, estos tipos se toman el tiempo muy en serio, incluso en la publicación que lanzan desde su asociación, ponen el tiempo estimado que llevará leer cada artículo. Bueno, no creo que sea baladí eso de tomarse en serio los segundos; los que acaban de esfumarse no volverán nunca.

miércoles, 19 de diciembre de 2012

La paja en el ojo ajeno

Según el CIS (encuesta de mayo 2012), la clase política es la tercera preocupación de los españoles (22,1%), por detrás del paro y los problemas económicos. El hecho de que la clase política actual sea percibida como un gran problema por parte de la población se debe a muchas razones, como incompetencia, promesas incumplidas, mentiras, privilegios, robos, fraudes, enchufismos, etc. Y yo hoy, me quiero centrar en estas últimas cuestiones: los robos y el abuso de poder para el propio beneficio.

Evidentemente, el hecho de que los representantes públicos se aprovechen de sus puestos para robar u obtener otros beneficios personales es vergonzoso, reprochable, punible y debería der ser motivo de inhabilitación permanente y así lo pensamos todos; no en vano es la tercera preocupación de los ciudadanos. Sería interesante conocer también la estadística de la recurrencia de este tema en las conversaciones: son unos chorizos, habría que mandar a todos a la cárcel, etcétera, etcétera. Sin embargo, me resulta muy curioso como, a reglón seguido, las personas se ponen a hacer tranquilamente comentarios sobre cómo estafar al seguro o cómo evitar pagar menos en la declaración de la renta y nadie se pone colorado, ni en sus fueros internos se libra una lucha entre pensamiento, palabra, obra y omisión.

Gente que te cuenta que ha tirado de contactos para adelantar una cita en el médico, gente que anima a otra gente a fingir que se encuentra mal tras un accidente para sangrar al seguro, gente que roba material de la oficina (o del hospital o del colegio o del taller), gente que paga y cobra en B… y creo que la lista de ejemplos podría ser interminable. Y además de hacerlo, luego lo relatan como diciendo: mira qué espabilado/a soy, dejando entrever un punto de orgullo.
        
¿De verdad creéis que esto es muy distinto a lo que ocurre con la clase política? Yo no lo veo diferente, lo que pasa es que cada cual estafa en la medida de sus posibilidades. No sé si la causa es cultural, educativa o de otro tipo; lo único que sé es que si queremos que las cosas cambien, antes de juzgar a los demás deberíamos mirar primero la viga en el ojo propio y cambiar nuestra manera de actuar.     


miércoles, 14 de noviembre de 2012

Manifestaciones, huelgas y sindicatos

Hoy hay huelga general. La novena de nuestra democracia, la segunda en lo que va de año, la segunda del Gobierno de Rajoy durante su primer año de mandato y etcétera, etcétera, demás información que ya sabéis porque la están repitiendo hoy hasta la saciedad en todos los medios de comunicación. Mi intención para esta entrada no es la de hablar de la huelga del día de hoy, ni de si hay motivos para ella, si estoy a favor o en contra, ni de hacer un análisis de la misma. Aprovechando la coyuntura, de lo que me apetece hablar es de la decisión que toman algunas personas sobre participar o no en estas convocatorias en base a quién las realiza.

Las manifestaciones y las huelgas las convocan tradicionalmente los jinetes del Apocalipsis, digo, los sindicatos. Como ya todos sabemos perfectamente, los sindicatos son esas entidades que se dedican a vivir de subvenciones y a bailarle el agua al gobierno. O no, eso ya depende del editorial que toque, no dan un palo al agua y de vez en cuando se aburren y deciden convocar una huelga general para hundir a España. Para conocer más características de los sindicatos, no dude en consultar el manual de demagogia fascista mediática.

Bien, teniendo en cuenta este cuadro, hay mucha gente que no se suma a las manifestaciones o huelgas, no porque no esté a favor de lo que en ellas se reivindica, sino porque no quieren que su participación en las mismas se entienda como un apoyo a las entidades convocantes. Yo no estoy para nada de acuerdo con esta postura. Se podrá estar más o menos de acuerdo con el papel y la labor que desempeñan los sindicatos, pero en el caso de este tipo de convocatorias, yo los percibo simplemente como agentes que llevan la voz cantante, un ente visible que pueda coordinar la movilización.

Seamos honestos. La situación está muy mal, nos están dando por todos los lados. Hay descontento, la gente ya tiene ganas de protestar un poco o un mucho, de que pasen cosas, de que algo cambie. ¿Cómo vamos a organizar y canalizar las protestas y las acciones? ¿Lo va a convocar Lucas Gutiérrez, feliz ciudadano anónimo gaditano? ¿O yo, a través de esté blog que tiene 10 seguidores registrados (incluyéndome a mí) y que no lo leen asiduamente ni la mitad de ellos? Evidentemente, sería un fracaso total.

Si realmente estás a favor de lo que se reivindica, opino que hay que sumarse. Si tú vas a una manifestación, pongamos en contra de la reforma laboral, nadie te obliga a llevar una bandera de UGT ni de CCOO, de hecho, puedes llevar libremente las siglas de alguna asociación u organismo al que tú pertenezcas, si lo deseas; puedes ir anónimamente o con el eslogan que se te haya ocurrido.

En resumen, yo nunca he entendido ni he interpretado las huelgas, manifestaciones y concentraciones como un acto de apoyo o reconocimiento a la/s entidad/es convocantes sino como una manera democrática de poder expresar mis opiniones respecto a un determinado asunto.


miércoles, 5 de septiembre de 2012

Olvido

Olvido Hormigos, concejala socialista en el ayuntamiento de Los Yébenes (Toledo) ha saltado a la palestra. En estos mismos momentos es trending topic en twitter con tres hashtag en el segundo, tercer y cuarto puesto (motivo por el que me he enterado de la noticia, ya que hace meses que no veo un telediario y al periódico no le dedico más de tres minutos al día).

¿Y por qué está media España hablando de esta mujer que hasta hace 48 horas no la conocían ni en el pueblo de al lado? Pues porque ha presentado su dimisión tras hacerse público un video erótico-casero que había grabado para su marido.

Según he leído, el mencionado vídeo, en el que aparece desnuda de cintura para arriba y se está masturbando, fue colgado en Internet. Lo que no aclara la noticia es si fue ella misma quien lo hizo o si el video fue "robado". Si fue ella quien lo subió a la red, me parece torpe por su parte; hay que tener cuidado con ese tipo de cosas, máxime cuando eres un cargo público. Pero sea como fuere, no me parece un motivo para dimitir.

Es vergonzoso que se haya visto avocada a presentar la dimisión. Tenemos una ristra de políticos, especialmente a nivel local y de CCAA, además de banqueros y a Urdangarín (casa real) imputados por delitos de malversación, cohecho, prevaricación y un largo etcétera de otros sinónimos que vienen a significar que nos roban a todos los ciudadanos. Pero ellos ahí siguen con una sonrisa de oreja a oreja, ejerciendo y cobrando. También me viene a la cabeza el episodio de la diputada Andrea Fabra, en una sesión en la que ella y los de su partido aplaudían y jaleaban cada medida que anunciaba el presidente del gobierno el día que más derechos se han recortado en la historia de España y la señorita tuvo a bien cubrirse de gloria gritando un memorable "que se jodan" dedicado a los 5 millones de parados de este país cuando se hizo público que se iba a recortar la prestación por desempleo. Hubo muchas corrientes pidiendo la dimisión de esta impresentable, pero ella ahí sigue. Ahora hay gente apoyando a Olvido Hormigos para que no dimita por haber grabado un video porno, pero esta vez, tampoco va a servir para nada.

En este país, hombres con traje y corbata nos pueden robar a todos los ciudadanos y aquí no pasa nada. Sin embargo, una concejala tiene que dimitir por masturbarse. Porque tenemos la puta moralina católica marcada a fuego en los genes, porque esto no dista mucho de la Edad Media, ¡asco de país!

viernes, 2 de marzo de 2012

Salvador Puig Antich

El 2 de marzo de 1974 el régimen de Franco ejecutó al anarquista Salvador Puig Antich con garrote vil. Hoy, se cumplen 38 años de su muerte.

Salvador Puig Antich era el tercero de seis hermanos de una familia trabajadora catalana y era un luchador activo en contra de la dictadura franquista dentro del Movimiento Ibérico de Liberación. 


Este movimiento era clandestino –obviamente– y se solía reunir en el sur de Francia donde imprimían publicaciones como las revistas llamadas Conspiración Internacional Anarquista y Mayo 37. Conseguían financiación para estas y otras actividades atracando bancos. En un de estos atracos, un empleado resultó gravemente herido y este hecho  provocó que la policía crease un dispositivo especial para perseguir este movimiento.  

El 25 de septiembre de 1973 Puig Antich y un compañero suyo fueron abordados por la policía. Puig Antich se resistió al arresto y forcejó con los policías, quienes le golpearon con la culata de la pistola en la cabeza al tiempo que lo introdujeron en un portal donde se produjeron disparos. Como resultado de ese tiroteo, Salvador acabó inconsciente, con heridas sangrantes en la cabeza y dos balas alojadas en la mandíbula y en el hombro respectivamente; y un subinspector murió. Los policías presentes acusaron a Salvador de ser el culpable de la muerte del subinspector aunque esto nunca llegó a probarse y bien podrían haber sido las balas de alguno de sus subordinados las que acabaran con la vida del subinspector.

Salvador fue finalmente arrestado y juzgado por un tribunal de guerra en un juicio que solo duró un día y que tuvo infinitas irregularidades. Baste como ejemplo mencionar algunas de ellas. No se aceptó la interrogación del compañero de Salvador como testigo, sino que solo se admitió la declaración que le tomaron tras el arresto en la que confesó contra su voluntad, tras ser amenazado y torturado, que había visto a Salvador disparar contra el policía. Además, el doctor que estaba de guardia en el hospital y vio el cadáver del subinspector dijo que tenía varios impactos de bala en varias partes del cuerpo pero su testimonio no fue aceptado por el tribunal militar y ni siquiera le tomaron declaración policial. La autopsia del cadáver se realizó en la comisaría en vez de en el instituto anatómico forense, lo que es inaudito. Tampoco se pudieron hacer pruebas de balística porque las pistolas de los policías nunca se pusieron a disposición del tribunal y los casquillos extraídos tanto del cadáver como del propio Salvador, desaparecieron. 

"La esperanza del condenado a muerte" de Joan Miró

Salvador fue condenado a muerte por el delito de “la muerte de un funcionario público por causas políticas”. Hubo un clamor popular pidiendo el indulto. Lo pidió el Vaticano, colectivos de derechos humanos y representantes de otros países; hubo movilizaciones en ciudades Europeas para protestar por la ejecución, pero todas fueron en vano. El régimen necesitaba dar un golpe de autoridad por el asesinato de Carrero Blanco y ahí tenía su cabeza de turco.

Ejecutaron a Salvador Puig Antich de 25 años de edad mediante garrote vil a las 9.20 horas.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Caminando hacia el abismo


    Por si alguien todavía no se ha enterado, comento que el partido popular ha ganado las elecciones generales en este año 2011 por mayoría absoluta. Esto significa que Mariano Rajoy nos va a gobernar durante los próximos cuatro años.

    No he publicado nada en el blog de carga política durante la precampaña ni durante la campaña porque, sencillamente, nada me ha llamado poderosamente la atención como para sentir la necesidad imperiosa de opinar sobre ello aquí; si bien es cierto que, forzando un poco, hubieran podido correr ríos de tinta sobre los distintos temas (educación, sanidad, economía, pensiones, administración, igualdad, dependencia, etc.) Sin embargo, ahora sí quiero dejar por escrito una valoración personal de la realidad política y social que se nos viene encima. En cierto modo, como terapia que me ayude a canalizar la incomprensión que siento por mis queridos conciudadanos.

    No creo que haya nadie que pueda decir que la victoria del PP le haya pillado por sorpresa y eso me incluye a mí también. Aun así, mi intelecto no alcanza a entender qué motivos les lleva a votar a este partido a la mayoría de las personas que lo han hecho. Entiendo que este partido político reciba el apoyo de altos empresarios, de personas de gran poder adquisitivo, de gente muy conservadora,  moralista, extremista y clasista pero ya, hasta ahí. No me cabe en la cabeza cómo es posible que la clase trabajadora (la inmensa mayoría en este país) gente normal y corriente dé su confianza a la derecha cuando NO representa sus intereses.

    Sé que la derrota del Partido Socialista se debe a la mala situación económica en la que nos encontramos y a la larga cola del INEM. Muchos opinan que la gestión de la crisis que ha hecho este gobierno no ha sido buena; yo desde aquí podría dar un montón de argumentos que apuntasen en sentido contrario, pero solo voy a dar uno porque esta entrada no va de analizar la gestión del gobierno de Zapatero. Si el gobierno socialista lo hubiera hecho tan mal como algunos nos quieren hacer creer, ahora estaríamos como están en Grecia o en Portugal, sin ir más lejos.

    Tengo que hacer una revelación que, a lo mejor, a alguno que a otro le pilla de sopetón como una noticia totalmente nueva y sorprendente pero, resulta que José Luis Rodríguez Zapatero no generó la crisis. No señores, la crisis la generó un sistema capitalista que está totalmente descontrolado y está alimentado por políticas económicas neoliberales y… ¿a qué no sabéis qué? ¡El Partido Popular apuesta por el libre mercado! Es decir, que lo que hace falta es poner cortapisas a este sistema económico para volver a ponerlo bajo control pero la sociedad española tan intelectual ella (sí, esa que los domingos insulta a los árbitros, sabe hasta el color de las bragas de Belén Esteban y en verano dedica el tiempo libre a disfrutar viendo cómo matan animales –en fin, todo encaja–) va y nos deja en manos del PP para que siga engordando este maldito sistema económico injusto y devastador, muy lógico todo.


    El Partido Popular va a buscar algo rápido para crear empleo. Algo tipo a la construcción, es decir, algo que dé empleo rápido, de baja cualificación, temporal e inestable. No va a importar que para ello se exploten los recursos de forma descontrolada o que se arrase con el país entero. Lo importante es maquillar la situación: pan para hoy y hambre para mañana. Mucha hambre y muchas necesidades para mañana. Además de esto, va a utilizar la excusa de la crisis para meter la tijera en todos los servicios sociales. No por austeridad o por terminar con el déficit. Simplemente porque no creen en ellos (como ejemplo, baste decir que, en el presupuesto que presenta Ignacio Diego desciende la cantidad para la educación pública y aumenta en más de tres puntos lo destinado a la privada). Según parece, a la ley de dependencia ya le están escribiendo la esquela. La educación y la sanidad se privatizarán al máximo y espérense que no venga el copago en esta última. Y esto solo será el principio. Me parece que no nos hacemos una idea ajustada de todo lo que va a pasar porque ellos tienen mucha imaginación para acabar con derechos y libertades.

    Caminamos hacia el abismo, se avecinan malos tiempos y los vamos a sufrir y, yo, personalmente espero que lo sufran todos los que han votado al PP y todos los que se han quedado en casa en estas elecciones y en las pasadas de mayo.

jueves, 14 de abril de 2011

República

    El 14 de abril de 1931 se proclamó en España la II República, que fue breve pero intensa. Desde entonces, todos los 14 de abril se recuerda la República de una manera o de otra y este año con el matiz especial que le dan los números redondos a las fechas conmemorativas. Hoy, hace ochenta años de aquellas elecciones en las que los ciudadanos dijeron que ya no querían más reyes, que querían un país democrático e igualitario.

      Inestable, con muchos enemigos que pusieron en jaque a la República durante los poco más de cinco años que duró, así fue este periodo democrático de nuestra Historia reciente. Pero a pesar de todos los problemas, durante el bienio reformista de la II República se pusieron en marcha ambiciosos proyectos y se consiguieron importantes hitos en derechos sociales. Vamos a recordar algunos de ellos.

-         Se estableció la soberanía popular en la que se consideraba al país como una "República democrática de trabajadores de todas clases".
-         Se estableció el sufragio universal, permitiendo a las mujeres ejercer su derecho al voto. 
-         Se proclamó un Estado laico, cuando la Iglesia penetraba en todos los rincones de la vida pública y privada de los españoles.
-         Hubo una ampliación de derechos, como el divorcio y la equiparación de los hijos legítimos e ilegítimos ante derechos y deberes.
-         Derecho a la educación, en un país donde la mayoría de su población era analfabeta. Hubo un programa de creación de escuelas (6.750) y de contratación de maestros (7000). Se promovió la enseñanza mixta en los centros públicos y la asignatura de religión dejó de ser obligatoria.
-         Se les dio el derecho a las regiones de establecer sus propios estatutos de autonomía.


     Dejo de lado otras reformas importantes que tuvieron lugar, como la agraria, la militar o las laborales porque tampoco pretendo escribir un capítulo de un libro de Historia. Solo he querido destacar, en esta fecha conmemorativa, algunos de los puntos de manera representativa para recordar aquella época y para ver si nos impregnamos un poco de ese espíritu progresista, de esa lucha por las libertades, de esa aspiración por conseguir una sociedad más justa, igualitaria y con mayores derechos. Y digo que a ver si nos impregnamos de todo eso porque no hace falta que os recuerde que es lo que vino después de la II República; así que, no hay que aletargarse porque los "malos" están al acecho y pueden aprovechar la mínima oportunidad para echar a bajo de un manotazo todo lo que se ha conseguido como si fuera un castillo de arena. Tal y como escuché la semana pasada del vicepresidente del gobierno, los derechos no son irreversibles, por eso no se puede bajar la guardia.

    Aunque España vuelve a ser un país democrático desde la década de los 70, ya no es un país republicano. Dicen que la figura del rey fue bastante importante en la transición, seguramente fuera así y él ayudó a encauzar todo aquel proceso, pero sea como fuere, yo no soy partidaria de la monarquía. Me parece lo más injusto que hay y no me gustan las injusticias. En nuestra sociedad no parece que haya un debate explícito de monarquía sí / monarquía no. Hay más debate sobre la tauromaquia, la velocidad en las carreteras, el sueldo de los políticos… y en la mente del colectivo está más presente el paro, el terrorismo o las drogas que la cuestión monárquica. Supongo que cuando se muera Juan Carlos se barrunte algo, mientras tanto, yo no pierdo la esperanza de conocer la III República de España.