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domingo, 23 de agosto de 2015

Pride

  Resucito de los blog muertos para recomendaros una película: Pride. Un largometraje basado en hechos reales que acontecieron en Inglaterra durante el año 1984.

  Los mineros se declararon en huelga y un grupo de homosexuales asociados bajo el nombre de Lesbians and Gays Support the Miners decidieron ayudarles recaudando fondos. El Sindicato Nacional rechazó su ayuda por proceder de pervertidos desviados pero ellos, en lugar de sentirse ofendidos y arrepentirse de haber movido un dedo para colaborar, decidieron puentear al sindicato y contactar directamente con un pueblo minero de Gales.

  El plan B no es que fuera un camino de rosas, también hubo reticencias e intolerancia pero vemos una bonita historia de cómo los muros del desconocimiento y la desconfianza van cayendo dando paso a una verdad tan básica que no sé en qué momento la Humanidad olvidó. Todo esto provocado simplemente por la solidaridad que se despertó al querer ayudar a un colectivo a reivindicar sus derechos laborales.

  La mezcla gays – mineros en una historia es rara. Rara en el sentido de poco habitual, poco frecuente. Y por eso, porque tenemos este mix, no tenemos frente a nosotros una película típica de colectivo homosexual luchando contra la intolerancia ni una película típica de grupo de trabajadores en pie de guerra para conseguir condiciones laborales más justas o para no perder su trabajo. Lo que tenemos es una fusión que es mucho más que la suma de las partes.

  Por cierto, el final conmovedor, no dejéis de verla.

sábado, 4 de octubre de 2014

Batalla de Cable Street




      Vamos con otra entrega de efemérides.
       
     Londres, 4 de octubre de 1936, auge del fascismo en Europa. Los fascistas británicos con Mosley a la cabeza no querían ser menos que los italianos, también deseaban tener un desfile análogo a la marcha sobre Roma. Y como Londres se caracterizará por muchas cosas pero no precisamente por su gran tamaño, dijeron: pues oye, si no queda otra que pasar por el barrio judío, qué le vamos a hacer. No era ánimo de provocar, ni mucho menos.

    A pesar de que todavía no había facebook ni whatsapp, la noticia se conoció con días de antelación y los judíos se prepararon. Los judíos y los socialistas, comunistas, anarquistas, irlandeses y expatriados españoles se prepararon para luchar e impedir el paso de los camisas negras por este barrio del este de Londres. Levantaron barricadas y esperaron a que aparecieran los fascistas que venían acompañados por las fuerzas del orden, ya que el gobierno había autorizado esta marcha. Como veis, el gobierno con la policía como herramienta, velando por la seguridad de todos los ciudadanos y manteniendo el orden.

      Total, que los camisas negras llegaron y comenzó una batalla campal con enfrentamientos directos, lanzamiento de objetos, transportes paralizados creando colapsos y caos. Situación que se prolongó durante varias horas.

     Los grupos antifascistas consiguieron vencer haciendo retroceder a los camisas negras que no pudieron pasar y disolvieron la marcha. Gracias a este suceso, el partido de extrema derecha británico perdió muchos apoyos en estos años previos a la II Guerra Mundial.

      Hoy en día, esta placa situada en Cable Street (Londres) con el lema “no pasarán” nos recuerda estos hechos.


   
   Yo supe de este acontecimiento gracias al libro de Ken Follett “El invierno del mundo” que nos permite sentir la rabia que causó este ultraje consentido por un gobierno.

miércoles, 12 de marzo de 2014

Quick reads

      Uno de cada seis adultos en Reino Unido nunca coge un libro o cree que leer es difícil. Con el objetivo de hacer cambiar de opinión a aquellos que manifiestan que los libros “no son para ellos”, que son aburridos o incluso intimidantes, en el año 2006, coincidiendo con el día del libro, Tony Blair presetó el proyecto quick reads.
    Bajo esta iniciativa, reconocidos escritores anglosajones se han puesto a darle a la tecla para crear historias breves (con menos de 128 páginas) y fáciles de leer. Con la colaboración de editoriales, librerías, centros de formación, la BBC y administraciones públicas entre otras entidades, se ha implementado quick reads en centros penitenciarios, hospitales, con grupos de disléxicos, con inmigrantes cuya lengua materna no es el inglés, con personas sin hogar, bases del ejército, etc.
    Entre los resultados conseguidos en estos ocho años desde su creación cuentan con sesenta libros de este tipo publicados, de los cuales, se han vendido cuatro millones de copias y se han prestado en las bibliotecas tres millones y medio de copias. Una encuesta realizada en 2010 entre estos lectores, reveló que un 98% consideró que la participación en este programa había tenido un impacto positivo en su vida.