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domingo, 25 de septiembre de 2016

Orange is the new black

    Hoy os traigo una recomendación de una serie. A lo mejor ya la conocéis porque no es precisamente nueva, se estrenó en 2013 y ya han grabado cuatro temporadas; estoy hablando de Orange is the new black.

    Esta serie está basada en un libro que lleva el mismo título, escrito por Piper Kerman, una mujer estadounidense que relata sus vivencias durante su encierro en una prisión federal por haber cometido un delito relacionado con drogas.

    El libro no lo he leído pero la serie me gusta. La empecé a ver hace tiempo y ahora he hecho un re-visionado desde el principio para reengancharme donde lo dejé y ver la última temporada.

    Como decía más arriba, la trama va de una cárcel de mujeres y todos los líos que ahí se puedan dar. Me parece una serie diferente, fresca y entretenida. Creo que está alejada de los estereotipos habituales, los personajes no son todos guapos, jóvenes y carismáticos, sino que son mucho más reales y humanos, mostrando sus miserias, sus puntos de locura, sus contradicciones e inseguridades. También se visibilizan temas y colectivos poco habituales desde perspectivas a las que no estamos acostumbrados a ver en prime time: no ya solo mujeres; mujeres en las antípodas de las que salen en Sexo en Nueva York; mujeres lesbianas, delincuentes, inmigrantes, drogadictas, mafiosas, transexuales… Pero no está construido desde un punto de vista paternalista o condescendiente; lo que vemos son personas que han tenido más o menos fortuna en la vida y hacen lo que pueden para seguir adelante.

    Los capítulos duran unos cincuenta minutos. Se van desarrollando varias tramas paralelas combinando el día a día carcelario con las historias personales, generando intriga y expectación. Tiene toques de humor e ingenio, sorpresas y giros de guion. En mi opinión, la serie va mejorando a medida que avanza y los finales de temporada son apoteósicos.

    Ahora que ya termina el verano y hay que volver a las actividades indoor, aquí tenéis una propuesta, ya me contaréis si os gusta.

miércoles, 18 de junio de 2014

Perdidos


   
     Hoy os traigo un tema actual, en pleno apogeo, que todo el mundo comenta en clase, en el trabajo y en el bar de Manolo.

   Habrase notado la ironía puesto que voy a hablar de la serie Perdidos que se emitió entre 2004 y 2010. Qué le vamos a hacer, no suelo ver las series cuando están en la cresta de ola, de hecho, creo que ahora que he terminado de ver esta, me voy a poner con Xena, y si queréis saber mi opinión sobre Juego de tronos, deberéis esperar, por lo menos, hasta 2020.

   A lo que iba, que he visto Perdidos y no entiendo porqué tuvo tanto éxito en su momento. Yo creo que el título va por el estado en el que se encontraban los guionistas. Wikipedia clasifica la serie en seis géneros: acción, aventura, misterio, drama, fantasía y ciencia ficción; me parece correcto y creo que podría ser todo eso sin caer en lo inverosímil. Pero el problema es que no es nada creíble y no lo digo solo por el argumento en general (que también) sino por diferentes escenas concretas sobre las que te quedas pensando “esto no lo haría ni el que asó la manteca”. Algunas escenas de tensión me han hecho reír por la pura absurdez.

   Un punto que me ha llamado mucho la atención es la violencia versus sexo. Es una serie muy violenta. No lo he contado pero me atrevería a decir que salen armas en todos los capítulos. Hay asesinatos, torturas, peleas, amenazas y secuestros para dar y regalar. Ahora bien, cuando dos personajes se enrollan: un besito y el resto te lo imaginas. Me encanta esta moral. Nótese la ironía de nuevo. 

     Y el tema sexo me recuerda a la total ausencia de homosexuales. Al principio de la serie teníamos al grupo prototípico: el héroe americano, el tío bueno malote, el negro, el gordo simpático, la rubia tonta, La Chica, el árabe torturador, el rockero yonqui, etc. Y yo dije: aquí faltan el cura y el gay. Y fíjate tú, que el cura apareció después, pero del gay, ni rastro. He aquí la moralina (cápsulas de 40 min.) otra vez. Pues a mí el tío bueno malote me recordaba mucho a Brian Kinney…

    He desarrollado una teoría sobre porqué la gente siguió viendo la serie. Se emitió, como es lo habitual, un capítulo por semana y con parones de varios meses entre temporada y temporada así que yo creo que los espectadores perdieron la visión de conjunto. Porque, de verdad, si hacéis como he hecho yo, verla toda seguida, os daréis cuenta de que ¡no tiene ningún sentido! Sé que hay por ahí una especie de precuela, la isla, me parece que se llama, que te cuenta la historia de forma cronológica. O, digo yo que podrían llamarla: cómo rellenar boquetes argumentales; en cualquier caso, no tengo ningún interés en verla.

   Salvando las distancias y cayendo en lo odioso de las comparaciones, El barco, me gustó más. Bien es cierto que empezó a desbarrar en la segunda temporada pero tanto el leitmotiv como el hilo argumental eran más coherentes y sólidos. 


lunes, 8 de abril de 2013

Christian Grey versus Brian Kinney

Si últimamente has estado de vacaciones en algún planeta del sistema solar que no sea la Tierra, quizá aún no sepas quién es Christian Grey (en adelante CG) en cuyo caso, te pondré al día.
CG es el protagonista de la trilogía literaria “50 sombras”. Un conjunto de novelas eróticas que relatan una relación marcada por las excéntricas preferencias sexuales del señor Grey y por su turbio pasado. Las novelas de la trilogía han batido récords de ventas y han dado lugar a opiniones de todo tipo. Precisamente porque han corrido ríos de tinta sobre el libro, yo no he querido escribir una entrada más dando mi punto de vista sobre si la popularidad que ha alcanzado es merecida, sobre su calidad literaria, sobre su trama, etc. Sin embargo, sí quiero hablar de su protagonista, CG, y de ese efecto que causa en muchas de las mujeres que lo han conocido a través de las páginas.
Con ‘efecto’ quiero decir atracción. No hace falta más que ver algunos blogs, echar un vistazo a las redes sociales y poner la oreja en un par de conversaciones de cafetería para darse cuenta de que la mayoría de las lectoras pierden las bragas por CG. Sin tener que separar la mano del ratón, puedes comprobar la cantidad de páginas que existen en facebook (“yo quiero más de CG”, “sumisas de CG”, “obsesionadas con CG”, “yo también quiero un CG en mi vida”, etcétera). Y es que no lo entiendo. ¡No lo entiendo! A mí me parece despreciable. 
Matt Bomer podría ser Christian Grey en la adaptación al cine
 No tengo ni idea de qué es lo que gusta de él (exceptuando el físico) pero puedo ofrecer una ristra de sus características / actos por los cuales me parece de todo menos deseable. Veamos, es controlador, posesivo y celoso. Investigó a la chica que le gustaba y creó un dossier con sus datos personales que incluía desde las personas que componían su familia hasta su número de la seguridad social. Si eso no es acoso, ¿qué lo es? Controla su alimentación, su ciclo menstrual, el ejercicio, la ropa… le pone guardaespaldas que le informan de dónde está ella en todo momento, compra la empresa donde ella empieza a trabajar aunque posteriormente le pide que deje el trabajo ya que él puede mantenerla y le propone matrimonio para que todo el mundo sepa que “es suya”. La aleja de sus amigos y la colma de regalos caros como coches deportivos sobre los que él decide cuándo puede usarlos. Él es un tío que no tiene amigos, está todo el día pensando en follar y quiere que “todo su mundo empiece y acabe en ella”, lo cual me parece insano. ¿De verdad queremos un tío así? ¿Estamos tontas o qué?     
No sé porqué, mientras leía 50 sombras… no podía evitar comparar el personaje de CG con el de Brian Kinney (BK) –protagonista de la serie Queer as Folk–, a mi modo de ver, la antítesis de Grey. BK tiene muchos defectos pero yo tengo predilección por este personaje y CG podría aprender mucho de él sobre cómo tratar a una pareja. 
Gale Harold como Brian Kinney
 Brian es anti-compromiso pero explica de antemano qué es lo que se puede esperar de él. Al igual que le ocurre a Grey, alguien que espera poder cambiar su lado oscuro, se enamora de Brian y empiezan una relación llena de matices. BK podría haberse comportado de manera sobreprotectora y rayando en la obsesión por la seguridad (como hace CG) con su pareja ya que tiene 10 años menos que él, se marchó de casa de sus padres aún siendo estudiante y sufrió una agresión. En cambio, Brian dejó que su pareja tomara sus propias decisiones, que se equivocara, que se marchara y que volviera, que persiguiese sus sueños aunque estos estuviesen lejos de él. Fue dando su brazo a torcer poco a poco (en cuanto a compromiso se trababa) y nunca prometió nada que no cumpliera después. Después de estar mucho tiempo renegando del matrimonio, le propuso casarse porque sabía que eso le haría feliz.   
Las películas, los libros, las series y si me apuráis, las canciones relatan las historias que sus autores nos quieren contar y no tienen porqué ser modelo de ninguna conducta ni ideal de nada. Más bien, en cada uno de nosotros tiene que estar el criterio para decidir qué ideales queremos perseguir; y mi criterio me dice que un Christian Grey de la vida, cuanto más lejos, mejor.   

jueves, 5 de julio de 2012

Queer as folk

Hoy quiero hablaros de una serie de televisión que conocí por casualidad –un videoclip de youtube enlazado en facebook por uno de mis contactos– hace unos pocos días. Se llama “Queer as folk” y es la versión americana de una serie inglesa de 1999 que tenía el mismo nombre.

Obviamente, no escribo una entrada en el blog sobre cada programa de la televisión que sigo, de modo que os estaréis preguntando qué tiene de especial esta serie como para que haya decidido hacerlo en esta ocasión. Bien, la respuesta no es sencilla; lo que tiene de especial puede que sean sus entrañables personajes, las tramas, el romanticismo, una mezcla de todas estas características o algún otro elemento que se me olvide; pero el caso es que he visto la primera temporada en cuatro días y tengo una enganchada patológica que no me preocupa porque sé que la serie tiene un número limitado de capítulos porque, de lo contrario, sería para iniciar un tratamiento de desintoxicación.
Paso a contaros brevemente de qué va; cómo se presenta la situación al principio de la serie. Los protagonistas son un grupo de cuatro jóvenes (sobre los 30 años) amigos gays. Tenemos a Michael, de quien podríamos decir que es el más responsable y centrado. Su madre (que también es uno de los personajes principales de la serie) es muy comprensiva y cariñosa y es un poco “la madre” de todos. Michael trabaja en un centro comercial donde esconde su orientación sexual. En segundo lugar, os presento a Emmett, es afeminado y siempre ayuda a resolver los problemas a sus amigos. A continuación, tenemos a Ted, es el mayor del grupo, contable e irónico. Y he dejado para el final a –oh God!– Brian. Brian es el guaperas, el que se liga a todos (de hecho, cada día a uno diferente), vividor, triunfador en lo personal y en lo profesional, inteligente, independiente, no se compromete con nada ni con nadie, frívolo y sarcástico pero, por supuesto y como no podía ser de otra manera, debajo de ese disfraz de tipo duro y arrogante se esconde un hombre sensible y tierno –el típico que se niega a ir a un evento familiar tedioso pero que se acaba presentado en el último momento o el típico que dice que no va al hospital a ver a un amigo en coma pero en realidad va por la noche sin que nadie lo sepa–.
Otros de los personajes de la serie son una pareja de lesbianas que también son amigas de los chicos y que acaban de tener un hijo con "la aportación" de ¿adivinad quién? ¡Claro! Brian.
Lo cierto es que me falta mencionar a uno de los personajes más importantes, Justin. Lo he dejado para el final para contaros su papel en la trama. Justin es un chaval de 17 años, listo, seguro de sí mismo, de familia bien, estudia el último curso en un centro privado donde algunos compañeros le acosan por ser homosexual. Justin decide salir una noche a conocer el ambiente de fiesta en la zona gay y se encuentra con… ya os estáis imaginado quién… ¡Sí! con Brian. Para Brian no es más que otro ligue de una noche más pero para Justin es su primera experiencia y no le va a olvidar tan fácilmente sino más bien, todo lo contrario. Después de esa primera noche, Justin busca incesantemente a Brian y este, dependiendo de cómo tenga el día, decide hacerle caso, ignorarlo, rechazarlo, humillarlo o amarlo.     
Con estas premisas, los capítulos van pasando y vamos viendo cómo evolucionan los personajes, qué les va pasando en sus vidas y qué ocurre en sus relaciones, especialmente entre la de Justin y Brian, cuyo escudo blindado parece que se va rompiendo por la perseverancia y el cariño de Justin ¿o es solo lo que algunos se imaginan?

domingo, 16 de enero de 2011

The Good Wife

    Desde que se hizo el apagón analógico (en marzo hará un año) yo, prácticamente, dejé de ver la televisión. La televisión propiamente dicha, porque sí veo programas de la tele, pero por Internet y en el ordenador. Os lo recomiendo, lo ves cuando quieres / puedes, sin anuncios, se puede parar en un momento dado si lo necesitas y lo retomas donde lo dejaste. Vamos, que todo son ventajas.

    El caso, es que una noche, antes de irme a dormir me apetecía ver algo pero no había capítulos nuevos de las series que sigo (House y The big bang theory, por si alguien tiene curiosidad) así que, me puse a indagar por cine tube (sí, lo confieso, ¿he pecado?) en busca de algo interesante entre la gran oferta que hay ahora mismo. Reconozco que, en primer lugar, probé suerte con Cougar town, una serie protagonizada por la mítica Monica de Friends, no me acuerdo si llegué a ver el primer capítulo entero o lo dejé a medias, pero lo que sí recuerdo bien es que me pareció lamentable. Pero yo no cejé en el empeño y continué con la búsqueda. A la segunda, tuve más fortuna. Esta vez, di con The good wife. No sé si a alguien le sonará. Yo nunca antes había oído hablar de ella. Os cuento de qué va:

    La protagonista (Alicia) está casada con el fiscal del estado de Chicago (Peter) quién se ve envuelto en una trama de corrupción y escándalos sexuales por lo que es encarcelado. De modo que Alicia, que en los últimos veinte años ha tenido una vida acomodada y dedicada exclusivamente a su casa y a su familia, se ve obligada a tomar las riendas de todo y empieza a trabajar como abogada en un importante bufete. Esta es la situación de inicio de la serie, después cada capítulo (45 minutos) nos ofrece un caso judicial diferente y, al mismo tiempo, va avanzando poco a poco respecto a los asuntos personales de la protagonista y los demás personajes habituales. La evolución de la situación judicial y política de su marido y de la relación sentimental entre ambos después de los escándalos sexuales que se le presuponen a Peter. También entran en juego los jefes, los compañeros de trabajo, el nuevo fiscal que sustituye al marido, los hijos adolescentes, la suegra…

   A mí me enganchó y vi todos los capítulos que hay ahora mismo disponibles (la primera temporada completa y diez capítulos de la segunda) en un par de semanas. Así que, si algún día estáis aburridos y pensando que “no echan nada” aquí tenéis una propuesta.

    Los derechos los tiene Fox y me parece que Nova la ponía, la pone o la pondrá, pero no lo sé fijo. Ya os digo, no veo la tele…