El
otro día en clase de francés estábamos escuchando una canción en la que
hacen un juego de palabras con las piezas del ajedrez. En este idioma, alfil es
fou, que significa loco, bufón. En
español, tenemos muy claro qué son un caballo, una torre, un rey… Pero, ¿un
alfil? Ese interrogante surgió en la clase.
Yo
pensaba que el alfil en el ajedrez representa al poder eclesiástico (en inglés,
es bishop –obispo–) pero no estaba
muy segura de ello así que me guardé mis conjeturas para mí misma. Además, una
cosa es lo que pueda representar en el ajedrez y otra el significado de la
palabra (que a fin de cuentas, es lo que nos estábamos preguntado), y de eso sí
que no tenía ni idea. No sé si el resto de alumnos tenía alguna noción del
asunto pero aparentemente no, ya que nadie dijo esta boca es mía.
El
caso es que con ganas de saciar la curiosidad fui a la primera fuente obligada,
el DRAE, que nos dice lo siguiente:
- m. Pieza
grande del juego del ajedrez, que camina diagonalmente de una en otra casilla o
recorriendo de una vez todas las que halla libres.
- m. desus. agüero.
En
resumidas cuentas, que no nos dice nada. Así que buceando un poco más,
averiguamos que esta pieza –o trebejo, como se las denomina– era
originariamente ¡un elefante! en los juegos orientales que dieron lugar al
actual ajedrez. De hecho, el sustantivo en español “alfil” viene del árabe fil que significa elefante. “Marfil” significa hueso de elefante,
cosa que ya se nos desvía un poco del tema principal pero que me parece muy
interesante.
En la
siguiente imagen vemos cómo eran antes los alfiles, donde se ven claramente dos
protuberancias que representan los colmillos de un elefante.
En
conclusión, que en español, la palabra “alfil” no tiene significado más allá
que el propio trebejo del juego. Y, actualmente, en este contexto, representa a
un oficial del ejército o funcionario medio.


