domingo, 30 de agosto de 2015

Cabeza de turco

   Pasamos de una película a un libro. Cabeza de turco recoge las vivencias del periodista alemán Günter Wallraff, quien en los años ochenta se hizo pasar por un inmigrante turco en Alemania para conocer de primera mano las constantes humillaciones y agresiones a las que las minorías son sometidas.

   El libro se centra principalmente en experiencias laborales. Pasamos por McDonald’s, fábricas, una central nuclear y hospitales como sujeto de experimentación de fármacos.

   Como ejemplo de la vertiente laboral os contaré que trabajando en la industria (sin contrato, sin seguro), estaban expuestos a químicos, gases, temperaturas extremas… sin ningún tipo de medida de seguridad. No les proporcionaban guantes, botas, ni casco, ni nada que supusiera un coste para la empresa. Si lo querían, debían comprárselo ellos. En una ocasión, nuestro protagonista (se hacía llamar Alí) estaba trabajando junto con un alemán, al que sí le suministraban casco, pero se le había olvidado y obligaron a Alí a dárselo, quedando él desprotegido; esto teniendo en cuenta que era de su propiedad porque lo había comprado él.

   Relata también un par de episodios que no están relacionados con la vida laboral y uno de ellos me ha resultado muy curioso.

   Alí intenta que lo bauticen para convertirse al cristianismo. Se dirige a varias parroquias y le dicen que es muy difícil, que es un proceso largo, burocracia… excusas. A lo que él plantea que cómo es posible que sea un procedimiento tan complejo para una persona que demuestra conocimiento de la doctrina y manifiesta querer seguir a Cristo, etc.; cuando los misioneros allá donde fueron bautizaron a personas que ni siquiera querían ser bautizadas. No hay más preguntas, señoría.

   El autor, Günter Wallraff, ha realizado otras investigaciones infiltrándose con diferentes mundos. Por ejemplo, lo hizo en un tabloide alemán llegando poner de manifiesto cómo se inventaban noticias, y en una empresa de telemarketing.

   El idioma alemán ha adoptado la palabra "wallraffen" para referirse a esta forma de hacer periodismo.

2 comentarios:

  1. Muy interesante, tiene buena pibta el libro, donde lo cogiste?
    He dicho.

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    Respuestas
    1. Lo conocí rebuscando en la feria del libro viejo y lo cogí en la Central

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